jueves, 8 de marzo de 2007

MOLINO DE FLORES


El Molino de Flores es el antiguo casco de una hacienda que se localiza en el municipio de Texcoco, a una hora de recorrido desde el centro de la Ciudad de México.
En los alrededores de esta hacienda se encontraban durante la época prehispánica los famosos jardines que el rey Nezahualcóyotl mandara construir en las cercanías de la población indígena de Texcoco durante el siglo XIV. Esta hacienda tiene sus orígenes poco después, con la llegada de los españoles a la zona en el siglo XVI.

La mayor parte de las construcciones del Molino de Flores fueron emprendidas por Miguel de Cervantes y Velasco.

Esta hacienda siguió en auge hasta la época porfiriana, cuando se producía gran parte del pulque que abastecía a la Ciudad de México. Sin embargo, con la llegada de la Revolución Mexicana la propiedad fue abandonada y sufrió un fuerte deterioro que dejó gran parte de sus edificios convertidos en ruinas, hasta que el lugar fue declarado Parque Nacional por el presidente Lázaro Cárdenas en 1937.
En la actualidad ese mismo deterioro constituye uno de sus atractivos, ya que el Molino de Flores ha visto filmar entre sus muros más de cincuenta películas mexicanas y extranjeras. Asimismo es un importante sitio de recreo para los habitantes de las comunidades vecinas que lo visitan principalmente los domingos y constituye además un buena escapada de medio día para quienes viven o visitan la Ciudad de México.